17 de Enero Devocional/ Devotional


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Edición Eternidad.

Que nada nos robe el gozo

Luego Nehemías añadió: «Ya pueden irse. Coman bien, tomen bebidas dulces y compartan su comida con quienes no tengan nada, porque este día ha sido consagrado a nuestro Señor. No estén tristes, pues el gozo del Señor es nuestra fortaleza». Nehemías 8:10 (NVI)

Cambiador del Mundo: El gozo del Señor es nuestra fortaleza y no debemos tener ninguna duda acerca de esto, poque como estamos leyendo hoy, es una enseñanza bíblica que debemos de afirmar en nuestro corazón para que nada ni nadie nos pueda despojar de dicho gozo.
Sabemos que, en nuestro diario vivir, siempre surgirán pruebas, precisamente para derrumbar nuestra fe y por supuesto para hacernos perder el gozo, pero nuestra tarea es orar día con día, y doblar nuestras rodillas para que la misma palabra de Dios nos llene y fortalezca nuestro espíritu, para estar firmes en el momento de la prueba.
Aprendamos hoy que, si nosotros estamos llenos del Espíritu Santo, cuando alguna circunstancia golpee nuestra vida, tendremos esperanza que brote de nosotros el amor y la bondad de Dios y no un espíritu de odio, rencor y revancha como normalmente sucedía antes de entregarnos a Cristo y nacer de nuevo.
Muchas veces tristemente, nosotros ponemos nuestra esperanza en lo económico, en nuestras habilidades o hasta en personas, corriendo siempre el riesgo de no obtener la respuesta que necesitamos y eso siempre traerá desánimo, preocupación y querer desistir de confiar en Dios. Ese es el trabajo del mundo y aun de muchas personas que ya no caminan con nosotros desde el día que nos entregamos a Jesús.
*Por eso asegurémonos de que el gozo de Dios sea nuestra fortaleza y desechemos toda mentira del príncipe de las tinieblas, que a diario nos lanza dardos de fuego para derrumbar la obra eterna de Dios en nosotros, porque nuestro propósito es regresar a casa en los cielos y habitar eternamente con nuestro Padre Celestial.
Hoy es un buen día para entregarte a Jesús si aún no lo has hecho, para que Él sea tu Señor y tu esperanza de gloria y victoria para cambiar el mundo (Romanos 10:8-13, Colosenses 1:27, 1 Corintios 15:10, 57). Aleluya.
*Eternidad


Eternity Edition.

Let nothing steal our joy


Nehemiah said, “Go and enjoy choice food and sweet drinks, and send some to those who have nothing prepared. This day is holy to our Lord. Do not grieve, for the joy of the Lord is your strength.” Nehemiah 8:10 (NIV)

World Changer: The joy of the Lord is our strength and we should not have any doubts about this, because as we are reading today, it is a biblical teaching that we must affirm in our hearts so that nothing and no one can deprive us of said joy.
We know that our everyday living tests will come precisely to collapse our faith and of course to make us lose our joy, but our task is to pray day by day, and bend our knees so that the very word of God fills us and strengthens our spirit, to be firm in the moment of trial.
Let us learn today that if we are filled with the Holy Spirit when some circumstance strikes our life, we will have hope that the love and goodness of God will spring from us and not a spirit of hatred, resentment and revenge as it normally happened before giving ourselves to Christ and being born again.
Sadly, many times we put our hope in economics, in our abilities or even in people, always running the risk of not getting the answer we need and that will always bring discouragement, worry and wanting to give up trusting God. That is the work of the world and even of many people who no longer walk with us from the day we gave ourselves to Jesus.
*That is why we have to be sure that the joy of God may be our strength and discard all lies of the prince of darkness, who daily throws fiery darts at us to bring down the eternal work of God in us, because our purpose is to return home in heaven and dwell eternally with our Heavenly Father.
Today is a good day to give yourself to Jesus if you haven’t already, so that He may be your Lord and your hope of glory and victory to change the world (Romans 10:8-13, Colossians 1:27, 1 Corinthians 15: 10, 57). Hallelujah.
*Eternity.