21 de Septiembre Devocional/ Devotional

Solo Dios sana

Seis cosas hay que odia el Señor, y siete son abominación para Él: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, un corazón que maquina planes perversos, pies que corren rápidamente hacia el mal, un testigo falso que dice mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Proverbios 6:16-19 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Cuando nos hemos rendido a Dios, y nos hemos entregado también a nuestro Señor Jesucristo, tenemos que clamarle que quite de nosotros nuestro espíritu pecador heredado de Adán, que cambie nuestro corazón de piedra por su corazón de carne y que derrame en nosotros Su Espíritu Santo, porque esa es la única manera en la que Él nos puede sanar de todas las cosas en las que vivíamos atrapados que son pecado y que Dios aborrece: los ojos soberbios, tener una boca que hable mentira, manos que derramen sangre inocente, un corazón lleno de maldad, el deleite en el pecado, el que da falso testimonio y el que siembra discordia entre hermanos. Antes de Cristo para nosotros era quizá muy normal vivir en este tipo de pecados, de hecho la Biblia le llama el hombre que hace iniquidad, el que tiene una boca perversa, el que trama engaños, y sobre todo el que está sembrando cizaña y pleitos entre las personas. Y por eso la Palabra dice que su desgracia vendrá de repente y no habrá remedio (Proverbios 6:12-15). De todo esto nos ha liberado Jesús y ahora los que somos cristianos nacidos de nuevo, sabemos que tenemos el corazón de Cristo porque Él vive en nosotros (Ezequiel 36:26-27). Y mientras más leemos la Palabra y conocemos de Jesús, nos percatamos que dependemos totalmente de Su gracia y Su misericordia para poder caminar en propósito eterno. Por lo tanto renunciemos a todo espíritu de egoísmo y de maldad y pidámosle al Señor que nos aparte de toda persona extraña que venga a contaminarnos o desanimarnos de caminar como hijos de Dios. Cristo en nosotros es el que nos da la gracia, la esperanza y la victoria para poder cambiar el mundo, (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:10, 57). Aleluya.

Only God heals

These six things the Lord hates, Yes, seven are an abomination to Him: A proud look, A lying tongue, Hands that shed innocent blood, A heart that devises wicked plans, Feet that are swift in running to evil, A false witness who speaks lies, And one who sows discord among brethren.
Proverbs 6:16-19 (NKJV)

World Changer: When we have surrendered to God and we also have delivered ourselves to our Lord Jesuschrist we have to cry out to Him so that He can take away from us our sinner spirit inherited from Adam, that He may change our heart of stone for His heart of flesh and pours on us His Holy Spirit because that is the only way in which He can heal us from all the things in which we lived trapped that is sin and that God hates: proud eyes, having a mouth that speaks lies, hands that shed innocent blood, a heart full of wickedness, the delight in sin, the one who bears false witness and the one who sows discord among brothers.
Before Christ for us it was very normal to live in this type of sins, in fact, the Bible calls him the man who does iniquity, the one who has a perverse mouth, the one who plots deception, and especially the one who is sowing weeds and fights among people. And that is why the Word says that their misfortune will come suddenly and there will be no remedy (Proverb 6: 12-15).
From all this Jesus has freed us and now those of us who are born again Christians know that we have the heart of Christ because He lives in us (Ezekiel 36: 26-27). And the more we read the Word and learn about Jesus, we realize that we totally depend on His grace and mercy to be able to walk in eternal purpose.
Therefore, let us give up to all spirit of selfishness and wickedness and ask the Lord that He separates us from every stranger who comes to contaminate us or discourage us from walking as children of God. Christ in us is the one who gives us the grace, hope, and victory to change the world (Colossians 1: 26-27, 1 Corinthians 15:10, 57). Hallelujah.