16 de Septiembre Devocional/ Devotional

Dejando de mirar atrás

Miren tus ojos hacia adelante, y que tu mirada se fije en lo que está frente a ti. Fíjate en el sendero de tus pies, y todos tus caminos serán establecidos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal.

Proverbios 4:25-27 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Solamente cuando ponemos los ojos en Jesús, es que dejamos de mirar nuestro pasado que al final de cuentas estaba lleno de pecado, quebranto y mucho dolor. Ese es el panorama que normalmente transitamos fuera de Cristo y sobre todo cuando somos una primera generación cristiana que se convierte después de derramar muchas lágrimas y de lamentar muchas cosas que pudieron haber sido diferentes si le hubiéramos abierto la puerta a tiempo a Dios. Ahora en Cristo nosotros hemos entrado por la puerta estrecha y estamos caminando por el sendero angosto y que por cierto conforme más recibimos de Dios, el camino se sigue haciendo mucho más estrecho (Mateo 7:13-14). La gracia de Dios, que ha sido derramada en nosotros, es la que nos guarda de no desviarnos a la derecha ni a la izquierda y es la que nos permitió apartar nuestros pies del mal, algo imposible para el hombre natural porque por mucho que él quiera, si Cristo no edifica la casa y la vida de nosotros, en vano estamos trabajando, porque Él es el que cuida, provee, sana, salva, reconcilia, y restaura todo lo que nosotros habíamos destruido por nuestra naturaleza de pecado heredada desde Adán y Eva (Génesis capítulo 3, Salmo 127). El Señor nos hizo salir de la cautividad y ahora somos como los que sueñan y cuando damos testimonio todos aquellos que nos conocían han tenido que reconocer que el amor de Dios está sobre nosotros y sobre nuestra descendencia y también puede estarlo para todos aquellos que le clamen a El (Salmos 126). Agradezcámosle hoy a Dios por Su gracia y la vida resucitada de Cristo puesta en nosotros, porque Él es nuestra esperanza de gloria y nuestra victoria que nos permite hacer discípulos y cambiar el mundo (1 Corintios 15:10, 57, Mateo 28:19-20). Aleluya.

Stop looking back

Let your eyes look straight ahead, And your eyelids look right before you. Ponder the path of your feet, And let all your ways be established. Do not turn to the right or the left; Remove your foot from evil.
Proverbs 4:25-27 (NKJV)

World Changer: Only when we place our eyes on Jesus, it is then that we stop looking our past that in the end, it was full of sin, brokenness, and much pain. That is the vision that we normally walk outside of Christ and especially when we are a first Christian generation who converts after shedding many tears and lamenting many things that could have been different if we had opened the door to God in time.
Now in Christ, we have entered through the narrow door and we are walking along the narrow path and that by the way as we receive more from God, the path continues to become much narrower (Matthew 7: 13-14).
The grace of God that has been poured on us is the one that keeps us from deviating to the right nor to the left and it is the one that allowed us to separate our feet from evil, something impossible for the natural man because no matter how much he wants, if Christ does not build the house and our life, we are working in vain, because He is the one who cares, provides, heals, saves, reconciles, and restores all that we had destroyed by our sin nature inherited from Adam and Eve (Genesis chapter 3, Psalm 127).
The Lord made us get out of the captivity and now we are like the ones who dream and when we give testimony, all those that knew us have had to recognize that the love of God is on us and our descendants and can also be for all those who cry out to Him (Psalm 126).
Let us thank God today for His grace and the risen life of Christ placed in us because He is our hope of glory and our victory that allows us to make disciples and change the world (1 Corinthians 15:10, 57, Matthew 28: 19-20). Hallelujah.