8 de Agosto Devocional/ Devotional

(copia conflictiva) solmexic 9 español (5)

¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento. Alabadle por sus hechos poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza. Alabadle con sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira.

Salmos 150:1-3 (LBLA)

Cambiador del Mundo: La fiesta de alabanza de la que el Señor nos habla en estos versículos, tiene que ser fruto de corazones agradecidos que aman y han puesto a Dios por encima de todas las cosas. Nuestra alabanza y nuestra gratitud al Altísimo, tienen que ir de la mano y debemos también recordar que si no hay una gratitud legítima hacia Dios, será muy difícil que nuestros labios también puedan pronunciar una verdadera alabanza que brota del corazón. Los cristianos nacidos de nuevo, hemos reconocido que sin Cristo, nuestra vida fue una constante decadencia y que conforme pasaban los años, todas las cosas se salían más y más de control, y muchos tuvimos que llegar al fango y a una total destrucción, para levantar los ojos a los cielos, porque mientras tuvimos recursos y una vida social llena de apariencia, nunca se nos ocurrió clamarle a Dios, arrepentirnos de todos nuestros pecados e invitar a Jesús para que sea el Señor y Rey de nuestra vida (Salmos 121). Gracias a Dios por Jesús que nos rescató del pozo cenagoso y cambió nuestro lamento en baile y nos dio una nueva oportunidad en nuestra vida y que ahora en Cristo, podemos dar el testimonio de que somos nuevas criaturas y tenemos la promesa de una vida eterna en los cielos, poniendo ahora nuestro corazón en buscar primeramente las cosas de arriba y dejar de afanarnos por todo lo temporal y engañoso de este mundo (1 Samuel 2:8-10). Este caminar es una puerta estrecha y un camino angosto que demanda la llenura del Espíritu Santo en nosotros y como hijos de Dios, ahora nuestra confianza no está en lo que podamos hacer o dejar de hacer para el Señor, sino en lo que le permitamos a Dios poder hacer en nosotros, para que El cumpla Su propósito en nuestra vida (Mateo 7:13, 2 Corintios 3:4-6). Cristo en nosotros la esperanza de gloria y nuestra victoria que está cambiando el mundo (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:57). Aleluya.

(copia conflictiva) solmexic 9 español (6)

Praise the Lord! Praise God in His sanctuary; Praise Him in His mighty firmament! Praise Him for His mighty acts; Praise Him according to His excellent greatness! Praise Him with the sound of the trumpet; Praise Him with the lute and harp!P

150:1-3 (NKJV)

World Changer: The feast of praise that the Lord tells us about in these verses must be the fruit of grateful hearts that love and have put God above all things. Our praise and our gratitude to the Most High must go hand in hand and we must also remember that if there is no legitimate gratitude to God, it will be very difficult for our lips to also utter true praise that comes from the heart.
The born again Christians have recognized that without Christ our lives were a constant decline and that as the years passed, all things got more and more out of control, and many of us had to reach the mud and total destruction, to raise our eyes to the skies, because while we had resources and a social life filled with appearances, it never occurred to us to cry out to God, repent of all our sins, and invite Jesus to be Lord and King of our lives (Psalm 121).
Thanks to God for Jesus who rescued us from the swampy well and changed our lament into dancing and gave us a new opportunity in our lives and that now in Christ, we can bear witness that we are new creatures and we have the promise of eternal life in heaven, now putting our hearts to seek First things above and stop worrying about everything temporary and deceptive in this world (1 Samuel 2: 8-10).
This walk is a narrow door and a narrow path that demands the filling of the Holy Spirit in us and as children of God, now our confidence is not in what we can do or stop doing for the Lord, but in what we allow Him to do to be able to do it in us so that He fulfills His purpose in our lives (Matthew 7:13, 2 Corinthians 3: 4-6). Christ in us the hope of glory and our victory that is changing the world (Colossians 1: 26-27, 1 Corinthians 15:57). Hallelujah.