13 de Julio Devocional/ Devotional

_solmexic 9 español

¡Aleluya! Oh alma mía, alaba al Señor. Alabaré al Señor mientras yo viva; cantaré alabanzas a mi Dios mientras yo exista.

Salmos 146:1-2 (LBLA)

Cambiador del Mundo: ¿Cuándo fue la última vez que tuvimos un tiempo exclusivamente de alabanza para Dios donde solamente éramos nosotros y El? Nuestra alabanza puede estar compuesta por cánticos, palabras, acciones y pensamientos, todo esto cuando glorifica a Dios es como un olor fragante que sale de nosotros y llega hasta los cielos. Nosotros los cristianos nacidos de nuevo, debemos de tener como prioridad perfeccionar nuestra alabanza y esto solamente se logra cuando mantenemos un espíritu humilde que derramamos delante del trono de la gracia de Dios, sin importar los minutos o las horas que pasemos delante de Él. Alabar a Dios en los tiempos cuando todo nos va bien, puede resultar fácil, pero alabarlo en los momentos difíciles o cuando estamos pasando por los valles, puede resultar casi imposible, y ahí es donde necesitamos también la gracia de Dios y una fe cimentada en la roca que nunca pierda la esperanza de saber que Cristo está de nuestro lado a pesar de que veamos multitud de adversarios (2 Reyes 6:16). Cuando nuestro corazón lo ponemos en las manos de Dios y le permitimos a Él, habitar en nosotros y ser el Templo de Su Espíritu Santo, es que podremos estar seguros que día y noche estaremos escuchando la voz de Dios, dirigiendo nuestros pasos, nuestras entradas y nuestras salidas, pero sobre todo haciendo de nuestra vida un frasco de alabastro lleno del perfume que solamente en Cristo nosotros podemos tener y que aun sin palabras nuestra vida dé un testimonio constante de a quién servimos y en quién estamos derramando nuestra vida y por supuesto la respuesta será en Jesús el Hijo del Dios Altísimo. Así que procuremos que Cristo viva en nosotros porque es nuestra única esperanza de gloria que nos llevará por todas las naciones a cambiar el mundo (Colosenses 1:26-27, Mateo 28:19-20). Aleluya.

_solmexic 9 español (1)

Praise the Lord! Praise the Lord, O my soul! While I live I will praise the Lord; I will sing praises to my God while I have my being.

Psalms 146:1-2 (NKJV) 

World Changer: When was the last time we had a time exclusively for praise for God where we were just Him and us?
Our praise can be of songs, words, actions, and thoughts, all these, when it glorifies God, is like a fragrant smell that comes out of us and goes up to the heavens.
We, the born again Christians must have as a priority to perfect our praise and this is only achieved when we maintain a humble spirit that we pour out before the throne of God’s grace, regardless of the minutes or hours that we spend before Him.
Praising God in times when everything is going well for us can be easy, but praising Him in difficult times or when we are going through the valleys can be almost impossible, and that is where we also need the grace of God and faith grounded in the rock that never loses the hope of knowing that Christ is on our side even though we see many adversaries (2 Kings 6:16).
When we place our hearts in God’s hands and allow Him to dwell in us and be the Temple of His Holy Spirit, it is then that we can be sure that day and night we will be listening to the voice of God, leading our steps, our entrances and exits, but above all making our life an alabaster bottle full of the perfume that only in Christ we can have and that even without words our lives give a constant testimony of who we serve and in whom we are pouring our life and of course the answer will be in Jesus the Son of the Most High God.
So let us make sure that Christ lives in us because it is our only hope of glory that will lead us through all the nations to change the world (Colossians 1: 26-27, Matthew 28: 19-20). Hallelujah