29 de Junio Devocional/ Devotional

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Oh Dios, un cántico nuevo te cantaré; con arpa de diez cuerdas cantaré alabanzas a ti, el que da la victoria a los reyes, el que rescata a David su siervo de espada maligna.

Salmos 144:9-10 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Cuando nosotros venimos a Cristo, muchos no sabíamos la importancia de alabar Su Nombre, de deleitarnos en Su presencia y de derramar nuestra vida a Sus pies. Y obviamente la religión nunca enseñará nada de eso por cuanto el enfoque religioso es cómo obtener más de Dios sin comprometernos con El, es decir, satisfaciendo nuestro Yo. Pero cuando nosotros tenemos una experiencia personal de amar a Jesús y entregarle nuestra vida, reconciliándonos con El, y pidiéndole perdón por nuestros pecados, entonces nosotros entendemos por qué David el niño cantor de Israel y luego el Rey más poderoso del pueblo de Dios, pasó tanto tiempo escribiendo los Salmos y regocijándose en los brazos espirituales de Dios su padre, cada día de su vida. Sus cánticos aun en sus derrotas o en sus pecados cuando venía a Dios arrepentido, nunca faltaron, él no fue perfecto pero si fue sincero y genuino delante del Señor y todo esto a pesar de que era un hombre conforme al corazón de Dios (1 Samuel 13:14). ¿Qué queremos entender hoy respecto a estas escrituras y a este testimonio? Que nosotros no somos mejores que David, pero tenemos la ventaja de que ya Cristo murió por Su Iglesia y resucitó y le ha dado vida nueva y además ha llenado el corazón de Sus discípulos con el poder del Espíritu Santo que ahora habita en nosotros, ya no es un visitante temporal en las personas como sucedía en el Antiguo Testamento, sino que ahora Él vive en nuestro corazón y nosotros somos Templo de Su Espíritu Santo (Romanos 6:1-13). Pidámosle hoy a nuestro Señor Jesucristo que nunca Su Espíritu se vaya de nosotros y que no permita que lo contristemos para que también tengamos cántico nuevo al que da la victoria a los hijos de Dios (Efesios 4:30). Vamos a cambiar el mundo. Aleluya.

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I will sing a new song to You, O God; On a harp of ten strings I will sing praises to You, The One who gives salvation to kings, Who delivers David His servant From the deadly sword.

Psalms 144:9-10 (NKJV) 

World Changer: When we come to Christ, many of us did not know the importance to praise His Name, to delight us in His presence and to pour out our lives to His feet. And obviously, religion will never teach any of that because the religious focus is how to get more from God without committing ourselves to Him, that is, satisfying our Self.
But when we have a personal experience to love Jesus deliver our lives to Him, reconciling with Him and asking Him for the forgiveness of our sins, then we understand why David the singing boy of Israel and then the most powerful King of God’s people, spent so much time writing the Psalms and rejoicing in the spiritual arms of God his Father, every day of his life.
His songs even in his defeats or in his sins when he came to God repentant, were never lacking, he was not perfect but he was sincere and genuine before the Lord and all this despite the fact that he was a man according to the heart of God (1 Samuel 13:14).
What do we want to understand today regarding these scriptures and this testimony? That we are no better than David, but we have the advantage that Christ has already died for His Church and risen and has given it new life and has also filled the hearts of His disciples with the power of the Holy Spirit that now lives in us since He is not a temporary visitor to people as happened in the Old Testament, but now He lives in our hearts and we are the Temple of His Holy Spirit (Romans 6: 1-13).
Today, let us ask our Lord Jesuschrist may His Spirit never depart from us and that He will not allow us to grieve Him so that we also have a new song to the One who gives victory to the children of God (Ephesians 4:30). Let’s change the world. Hallelujah.