22 de Junio Devocional/ Devotional

_solmexic 22 español

Líbrame de mis enemigos, oh Señor; en ti me refugio. Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen Espíritu me guíe a tierra firme.

Salmos 143:9-10 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Con toda seguridad desde el día que nos entregamos a Jesús y empezamos a caminar como hijos de Dios, nuestro clamor ha sido que nos libre de nuestros enemigos, tanto de aquellos que teníamos por el pecado antes de Cristo, y también por los que ahora se levantan contra nosotros porque rendimos nuestras vidas y servimos al Evangelio de Dios. Porque con toda seguridad se está cumpliendo todo lo que Jesús habló en Su Evangelio acerca de que no había venido a traer paz sino espada y todos aquellos que se entregaran a Dios iban a tener que enfrentar a los que se oponen a servir al Señor (Mateo 10:16-42). Tenemos también en Dios y en Su Palabra la Santa Biblia, el mejor refugio que podemos encontrar en los días de tribulación, cuando las cosas están revueltas como ahora estamos viviendo. Nadie mejor que el Espíritu Santo para que nos dirija y tome control en las vidas de todas aquellas personas que Dios ha escogido para ser salvas, porque no es del que quiere ni del que corre, sino del que Dios tiene misericordia. Por otra parte, al que quiere endurecer Dios lo endurece, (Romanos 9:15-16, Filipenses 2:13). Nuestra responsabilidad es llevar el mensaje y hablarlo con gracia y verdad, misericordia y amor, pero recordemos que es Dios el que hace la obra por medio de Su Espíritu Santo y no nosotros por mucha letra que sepamos. Por lo tanto, nuestra responsabilidad es predicar llevando las Buenas Nuevas del Evangelio y enseñándole a todos que Cristo es el único Camino, la única Verdad y la única manera de alcanzar la vida eterna en los cielos (Juan 14:6). Empecemos hoy con compartir estas palabras y esperar que la misericordia de Dios toque y cambie los corazones de todas aquellas personas que nos escuchen. Solo Cristo es nuestra esperanza de gloria y nuestra victoria que cambia el mundo (Ezequiel 36:26-27, Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:57). Aleluya.

_solmexic 22 español (1)

Deliver me, O Lord, from my enemies; In You I take shelter. Teach me to do Your will, For You are my God; Your Spirit is good. Lead me in the land of uprightness.

Psalms 143:9-10 (NKJV)

World Changer: It is for sure that from the day we delivered ourselves to Jesus and started to walk as children of God, our cry has been to set us free from our enemies, both of those we had by sin before Christ, and also for those who now rise up against us because we surrender our lives and serve the Gospel of God. Because with all certainty everything that Jesus spoke in His Gospel about that He had not come to bring peace but a sword, is being fulfilled and all those who gave themselves to God were going to have to face those who oppose serving the Lord (Matthew 10: 16-42).
We also have in God and His Word the Holy Bible the best refuge we can find in days of tribulation when things are messed up as we are living now. No one better than the Holy Spirit to direct us and take control in the lives of all those people that God has chosen to be saved because he is not the one who wants or the one who runs, but the one that God has mercy on.
On the other hand, whoever wants to harden God hardens him or her (Romans 9: 15-16, Philippians 2:13).
Our responsibility is to take the message and speak it with grace and truth, mercy, and love, but let us remember that God is the one that does the work through His Holy Spirit and not us however many lyrics we know. Therefore our responsibility is to preach carrying the Good News of the Gospel and teaching everyone that Christ is the only Way, the only Truth, and the only way to achieve eternal life in heaven (John 14: 6).
Let us begin today by sharing these words and hoping that God’s mercy will touch and change the hearts of all those who listen to us. Only Christ is our hope of glory and our victory that changes the world (Ezekiel 36: 26-27, Colossians 1: 26-27, 1 Corinthians 15:57). Hallelujah.