10 de Junio Devocional/ Devotional

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Sus jueces son lanzados contra los costados de la peña, y oyen mis palabras, que son agradables. Como cuando se ara y se rompe la tierra, nuestros huesos han sido esparcidos a la boca del Seol. Porque mis ojos miran hacia ti, oh Dios, Señor; en ti me refugio, no me desampares.

Salmos 141:6-8 (LBLA)

Cambiador del Mundo: No importa cuanto esté trabajando el enemigo de nuestras almas en contra de los siervos de Dios, porque nosotros los que hemos creído en Jesús y sabemos que Él está de nuestro lado, no temeremos en nada de lo que el mundo pueda hablar o declarar, porque los hijos de Dios hemos puesto nuestra fe en el Altísimo y no en la locura de este mundo (2 Crónicas 32:8 ). Desde el libro de Éxodo cuando Dios mandó a Moisés a sacar al pueblo de Egipto, el Faraón endureció su corazón y tuvieron que venir todas las plagas para que finalmente soltara al pueblo entero, quiere decir los hombres, sus mujeres, sus hijos, sus animales y aun riquezas que el mismo pueblo egipcio les proporcionó para su salida y por supuesto que fue la mano de Dios la que los sacó de una esclavitud de más de cuatrocientos años (Libro de Éxodo capítulos 5 al 12). Hoy más que nunca nosotros debiéramos de revisar versículo a versículo todas estas escrituras, porque este mundo tiene un faraón que es el príncipe de las tinieblas que está gobernando y destruyendo a toda la humanidad y mucho más, pretende atacar a toda persona e institución como las Iglesias cristianas, para que se llenen de temor y no honren ni crean las promesas de Dios. Pero el remanente que somos todos aquellos que hemos puesto a Dios en primer lugar de nuestras vidas, y por supuesto Dios también nos ha liberado de la esclavitud del mundo, daremos testimonio de nuestra fe absoluta en la Palabra de Dios y seguiremos rumbo a la tierra prometida que para nosotros es la Nueva Jerusalén en los cielos, donde tendremos la recompensa de todo el precio que pagamos aquí en la tierra. Que Cristo nos ayude a terminar la carrera, porque Él es nuestra esperanza de gloria y también nuestra victoria (Colosenses 1:26-27, 1 Corintios 15:57). Vamos a cambiar el mundo. Aleluya.

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Escribir una leyenda

Their judges are overthrown by the sides of the cliff, And they hear my words, for they are sweet. Our bones are scattered at the mouth of the grave, As when one plows and breaks up the earth. But my eyes are upon You, O God the Lord; In You I take refuge; Do not leave my soul destitute.

Psalms 141:6-8 (NKJV) 

World Changer: It does not matter how much the enemy of our souls is working against the servants of God, because we the ones that have believed in Jesus and know that He is on our side, we will not fear anything the world can speak or declare, because the children of God have placed our faith in the Most High and not in the madness of this world (2 Chronicles 32:8).
From the book of Exodus when God sent Moses to get the people out of Egypt, the Pharaoh hardened his heart and all the plagues had to come so that finally they will release the entire people, it means the men, their women, their children, their animals, and even riches that the Egyptian people themselves provided for their departure and of course it was the hand of God that brought them out of the slavery from more than four hundred years (Book of Exodus chapters 5 to 12).
Today, more than ever, we should check out verse by verse all the scriptures, because this world has one pharaoh who is the prince of darkness that is ruling and destroying all mankind and much more. He pretends to attack all people and institutions like the Christian Churches so that they may be filled with fear and will not honor God’s promises.
But the remnant that we are all those that have placed God in the first place of our lives and of course God has also freed us from the slavery of the world, we will bear witness to our absolute faith in the Word of God and we will continue heading to the promised land that for us is the New Jerusalem in heaven, where we will have the reward of all the price we pay here on earth.
May Christ help us finish the race because He is our hope of glory and also our victory (Colossians 1: 26-27, 1 Corinthians 15:57). Let’s change the world. Hallelujah.