18 de Mayo Devocional/ Devotional

18 (1)

Oh Señor, tú me has escudriñado y conocido. Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos.

Salmos 139:1-2 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Todo el Salmo 139 nos enseña la relación que Dios tiene con Su creación y cuánto más cuando somos cristianos nacidos de nuevo que estamos honrando con nuestra vida Su amor, gracia y misericordia. En estos dos primeros versículos, se nos habla que Dios nos ha examinado y conocido y que Él sabe aún lo más íntimo de nuestros pensamientos, cuando ni siquiera hemos pronunciado una palabra y Él ya sabe lo que vamos a hablar, porque finalmente Él es nuestro Padre amado y nuestro Creador. Enamorarnos de Dios a causa del gran sacrificio de Su Hijo nuestro Señor Jesucristo, tiene que ser con urgencia debido al amor que mostró al derramar Su sangre preciosa en la cruz del calvario, este acto no tiene precio ni existe otra muestra que se le pueda comparar. El mundo ha hecho una absurda imitación del amor verdadero, pero que tristemente ha destruido las relaciones de la humanidad, empezando por la familia, el matrimonio, la rebelión de los hijos hacia los padres, los divorcios, la violencia doméstica, porque el amor del mundo es egoísta, se trata de tomar y no de dar, se trata de exigir y no de rendir, se trata de tomar ventaja en lugar de darlo todo. Pero el amor de Dios lo da todo a cambio de nada, y por causa de El tenemos entrada a los cielos si nos arrepentimos y le confesamos a Dios todos nuestros pecados y le pedimos a Jesús que entre a nuestro corazón, para ser nuestro Rey y Señor (Romanos 10:8-13). El precio está pagado y la invitación fue dada en la cruz del calvario y certificada al tercer día con la resurrección de los muertos de nuestro Señor Jesucristo. No rechacemos esta gran salvación ni la santidad que Jesús quiere poner en cada uno de nosotros cuando nacemos de nuevo, y le permitimos que haga de nuestra vida todo Su propósito eterno. Cristo en nosotros la esperanza de gloria que cambia el mundo. (Hebreos 2:11-12, Colosenses 1:26-27, Mateo 28:19-20). Aleluya

18 (2)

For the Chief Musician. A Psalm of David. O Lord, You have searched me and known me. You know my sitting down and my rising up; You understand my thought afar off.

Psalms 139:1-2 (NKJV) 

World Changer: In all Psalm 139, it teaches us the relationship that God has with His creation and how much more when we are born again Christians that are honoring with our lives His love, grace, and mercy.
In these first two verses, it speaks that God has examined us and known us and that He knows even the most intimate of our thoughts when we haven’t even uttered a word and He already knows what we are going to speak, because finally, He is our beloved Father and our Creator.
Falling in love with God because of the great sacrifice of His Son our Lord Jesus Christ, it must be urgently because of the love He showed by spilling His precious blood on the cross of Calvary, this act is priceless and there is no other sample that can be compared.
The world has made an absurd imitation of the true love but sadly has destroyed the relationships of mankind, starting with the family, marriage, the sons and daughter’s rebellion towards the parents, divorces, domestic violence, because the world’s love is selfish, it is about taking not giving, it is about demanding and not surrendering, it is about taking advantage instead of giving it all.
But the love of God gives it all for nothing, and for His sake, we have access to heaven if we repent and confess to God all our sins and ask Jesus to come into our hearts to be our King and Lord (Romans 10: 8-13 ).
The price is paid and the invitation was given on the cross of Calvary and certified on the third day with the resurrection from the dead of our Lord Jesus Christ.
Let us not reject this great salvation or the holiness that Jesus wants to place in each of us when we are born again, and allow Him to make of our lives all His eternal purpose. Christ in us the hope of glory that changes the world. (Hebrews 2: 11-12, Colossians 1: 26-27, Matthew 28: 19-20). Hallelujah.