7 de Mayo Devocional/ Devotional

20200507_073608_0000

Al que condujo a su pueblo por el desierto, porque para siempre es su misericordia; al que hirió a grandes reyes, porque para siempre es su misericordia.

Salmos 136: 16-17 (NKJV)

Cambiador del Mundo: Dios condujo a Israel por un desierto peligroso y guardó la vida de Su pueblo en medio de la adversidad. Lo triste fue que la rebelión de Israel los postró en el desierto por 40 años y la generación de 20 años para arriba, murió porque Dios no les permitió entrar a la tierra prometida, sino que solamente tuvieron ese privilegio los israelitas de 20 años para abajo (Libro de Éxodo). Nosotros también tenemos un camino de regreso al Padre y es nuestro Señor Jesucristo. El mismo nos guía porque ha venido a vivir en nosotros a través del Espíritu Santo, por lo que es imposible que podamos perdernos si Él está manejando totalmente nuestra vida. Pero si nos apartamos o somos cristianos tibios, entonces Él nos vomitará de Su boca y obviamente también quedaremos postrados en el desierto de este mundo que le ha dado la espalda a su Creador (Apocalipsis 3:16). No debe cabernos la menor duda de que estábamos viviendo en el Egipto espiritual y algunos ya también en el desierto por causa de no conocer a Dios en Espíritu y en Verdad, ni tampoco a Su Hijo Jesucristo. Muchos presumíamos una religión de domingo que simplemente era eso, una religión con una vida sin buen testimonio, que no honraba a Dios y que nos tenía ciegos y sordos espirituales, porque además nos sentíamos buenos y herederos del cielo, lo que era totalmente falso de acuerdo a la Biblia. Si queremos un cambio totalmente radical en nuestra vida, preguntemos hoy a Dios ¿en dónde estamos con respecto a lo que El pide de nosotros? Nunca es tarde para entregarse o regresar al Señor, pero hay que tomar una decisión y no seguir retrasando nuestra comunión con El y nuestras promesas que vendrán junto con nuestra conversión o reconciliación con el Todopoderoso (Hebreos 3:8-11). Cristo nuestra esperanza de gloria que nos llevará a cambiar el mundo (Colosenses 1:26-27, Mateo 28:19-20). Aleluya.

20200507_074032_0000

To Him who led His people through the wilderness, For His mercy endures forever; To Him who struck down great kings, For His mercy endures forever.

Psalms 136:16-17 (NKJV)

World Changer: God lead Israel through a dangerous desert and kept the life of His people in the midst of adversity. The sad thing was that the rebellion of Israel prostrated them in the desert for 40 years and the generation of 20 years old and above died because God did not allow them to enter the promised land, but only the Israelites aged 20 years and under had that privilege. (Book of Exodus).
We also have a way back to the Father and He is our Lord Jesuschrist. He Himself guides us because He has come to live in us through the Holy Spirit, so it is impossible for us to lose ourselves if He is totally managing our life. But if we turn away or are lukewarm Christians, then He will vomit us out of His mouth and obviously, we will also be prostrated in the desert of this world that has turned its back on its Creator (Revelation 3:16).
There should be no doubt that we were living in spiritual Egypt and some already in the desert because of not knowing God in Spirit and in Truth, or even His Son Jesus Christ.
Many of us presumed a Sunday religion that was just that, a religion with life without good testimony, that did not honor God and that had us blind and deaf spiritually because we also felt good and heirs of heaven, which was totally false according to the Bible.
If we want a totally radical change in our lives, let us ask God today where we are with respect to what He asks of us?
It is never too late to deliver ourselves to the Lord or to go back to the Lord, but we have to make a decision and stop delaying our communion with Him and our promises that will come along with our conversion or reconciliation with the Almighty (Hebrews 3:8-11).
Christ our hope of glory that will take us to change the world (Colossians 1:26-27, Mathew 28:19-20). Hallelujah.