2 de Mayo Devocional/ Devotional

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Dad gracias al Señor porque Él es bueno, porque para siempre es su misericordia. Dad gracias al Dios de dioses, porque para siempre es su misericordia.

Salmos 136:1-2 ( LBLA)

Cambiador del Mundo: En este Salmo 136, incansablemente se nos habla de la bondad de Dios y que para siempre es Su misericordia que tiene por nosotros todos aquellos que le amamos.

Cuando venimos a Cristo, y nos convertimos en verdaderos cristianos nacidos de nuevo, debiéramos empezar por abrazar la promesa del gran amor de Dios hacia toda la humanidad, por cuanto ofreció a Su Hijo unigénito nuestro Señor Jesucristo como ofrenda y sacrificio vivo para el pago total de todo el pecado del mundo, porque en El fueron pagados todos los pecados de la humanidad y para que los que crean en Jesús y se arrepientan y confiesen todo su pecado, sean perdonados y tengan vida eterna.
La bandera de todo cristiano nacido de nuevo, tiene que ser el amor de Dios que no debemos de tomar a la ligera, porque la entrega de Jesús por nosotros es inexplicable desde el punto de vista humano, porque nadie daría la vida de su propio hijo por un pecador, sin embargo Dios lo hizo por todos nosotros.
¿Qué pretexto tendrá cualquiera de nosotros si rechaza este perdón total que se recibe de Cristo?
¿Qué argumento o justificación le daremos al mismo Cristo el día que nos paremos frente a Su tribunal a dar cuenta de nuestra vida aquí en la tierra? (2 Corintios 5:10).
Por eso hoy es importante que el versículo del Evangelio de Juan que habla de la manera que Dios amó al mundo y por el cual entregó a Su Hijo, no solamente lo memoricemos sino que lo revisemos y escudriñemos para que el Espíritu Santo lo pueda escribir en nuestro corazón. Nadie debe rechazar el sacrificio de Cristo, porque cada golpe y cada clavo que El recibió, proclaman el amor a toda la humanidad y la oportunidad que El nos dio para ser salvos y disfrutar con El la vida eterna en los cielos. Vamos a cambiar el mundo. Cristo en nosotros la esperanza de gloria (Juan 3:16, Colosenses 1:26-27). Aleluya.

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Oh, give thanks to the Lord, for He is good! For His mercy endures forever. Oh, give thanks to the God of gods! For His mercy endures forever.

Psalms 136:1-2 (NKJV)

World Changer: In this Psalm 136, We are tirelessly told of the goodness of God and that it is forever His mercy that has for us all those who love Him.
When we come to Christ and we become true born-again Christians, we should start by embracing the promise of God’s great love for all humanity, because He offered His only begotten Son our Lord Jesus Christ as a living offering and sacrifice for the total payment of all the sin in the world, because in Him all the sins of humanity were paid and so that those who believe in Jesus and repent and confess all their sin, are forgiven and have eternal life.
The flag of every born again Christian has to be the love of God that we should not take lightly, because the surrender of Jesus for us is inexplicable from the point of view of humanity because no one would give the life of their own son for a sinner, yet God did it for all of us.
What pretext will any of us have if he rejects this total forgiveness received from Christ?
What argument or justification will we give to Christ Himself the day we stand before His court to give an account of our life here on earth? (2 Corinthians 5:10).
That is why it is important that the verse in the Gospel of John that talks about the way God loved the world and by which He gave His Son, not only do we memorize it, but we review and scrutinize it so that the Holy Spirit can write it in our hearts. No one should reject the sacrifice of Christ, because each blow and each nail that He received, proclaim the love for all humanity and the opportunity that He gave us to be saved and enjoy eternal life in heaven with Him. Let’s change the world. Christ in us the hope of glory (John 3:16, Colossians 1: 26-27). Hallelujah.