24 de Marzo Devotional/ Devotional

Como los montes rodean a Jerusalén, así desde ahora y para siempre.

Como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo desde ahora y para siempre.

Salmos 125:2 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Por la gracia de Dios hemos sido perdonados y salvados, y por la gracia de Dios ahora nosotros caminamos guardados bajo la sombra del Altísimo (Salmos 91), porque esta es la promesa para todos aquellos que se rinden a Jesús y le confiesan todos sus pecados. Los que hemos creído en Cristo, somos cristianos nacidos de nuevo y hemos recibido la vida de Jesús en nuestros corazones a través de Su Espíritu Santo que ha puesto en nosotros para que ya no caminemos en nuestra propia fuerza, sino dependiendo total y absolutamente de la gracia de Dios. El Apóstol Pablo en su carta a los Corintios, nos explica claramente cómo él mismo desde el momento en el que se convirtió por la gracia de Dios, le fueron quitadas las escamas de los ojos, y empezó a servir predicando el Evangelio y declaró: pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado mucho más que todos; pero no yo sino la gracia de Dios conmigo (1 Corintios 15:10). Pablo entendió que además del gran amor de Dios por él y por todos nosotros los siervos de Cristo, el Señor derrama Su gracia para transformarnos, restaurarnos, reconciliarnos y los más precioso el revelarnos Su Palabra, porque ahora nosotros que también servimos a Su Evangelio, nos damos cuenta que también dependemos absolutamente de Su gracia que nos saca del muladar donde vivíamos antes de Cristo, y nos hace sentar delante de la mesa de los reyes, como habló Ana la mamá del Profeta Samuel en su oración a Dios cuando le agradeció por la vida de su hijo Samuel (1 Samuel 2:1-11). Levantemos los ojos a los cielos y pidámos a Dios que El ponga en nosotros querer Su gracia y Su verdad y que esa gracia nos permita hacer Su voluntad porque para eso fuimos llamados, para ir a las naciones llevando las Buenas Nuevas que cambian el mundo (Filipenses 2:13, Mateo 28:19-20). Aleluya.

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As the mountains surround Jerusalem, So the Lord surrounds His people From this time forth and forever.

Psalms 125:2 (NKJV)

World Changer: By the grace of God, we have been forgiven and saved and by the grace of God now we walk kept under the shadow of the Most High (Psalm 91) because this is the promise for all those who surrender to Jesus and confess all their sins. Those of us who have believed in Christ are born-again Christians and have received the life of Jesus in our hearts through His Holy Spirit who has placed in us so that we no longer walk in our own strength, but depend totally and absolutely on the grace of God. The Apostle Paul in his letter to the Corinthians, clearly explains to us how he himself from the moment he converted by the grace of God, the scales were removed from his eyes, and he began to serve preaching the Gospel and declared: but by the grace of God I am what I am, and His grace has not been in vain for me before I have worked much more than all but not me but the grace of God with me (1 Corinthians 15:10). Paul understood that in addition to the great love of God for him and for all of us servants of Christ, the Lord showers His grace to transform us, restore us, reconcile us and the most precious to reveal His Word to us, because now we who also serve His Gospel, we realize that we also absolutely depend on His grace that takes us out of the dump where we lived before Christ, and makes us sit at the table of the kings, as Anna the mother of the Prophet Samuel spoke in her prayer to God when she thanked Him for the life of her son Samuel (1 Samuel 2: 1-11). Let’s raise our eyes to the heavens and ask God to put in us wanting His grace and His truth and that grace allow us to do His will because for that we were called, to go to the nations carrying the Good News that change the world ( Philippians 2:13, Matthew 28: 19-20). Hallelujah.