13 de Enero Devocional/ Devotional

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Los soberbios han forjado mentira contra mí, pero de todo corazón guardaré tus preceptos. Su corazón está cubierto de grasa, pero yo me deleito en tu ley.

Salmos 119:69-70 (LBLA)

Cambiador del Mundo: En estos versículos nos aclara que los soberbios siempre van a estar en contra de la verdad y de la humildad que solamente podemos hallar en Cristo, y por lo tanto será nuestra responsabilidad prevalecer en el propósito de Dios y permitir que Su Palabra se vuelva vida y testimonio en nosotros, los que hemos nacido de nuevo en la fe de Cristo. El mundo desde siempre ha querido caminar haciendo su propia voluntad y sin contar con Dios y lo vemos desde Adán y la mala decisión que tomó, de comer del fruto que Dios le había prohibido y del que había sido advertido que le traería muerte. Sin embargo él comió y su transgresión separó a toda la humanidad del propósito eterno para el cual Dios le había creado. Por eso tuvo que venir Jesús a la tierra, el Hijo de Dios para dar Su vida por el pecado del mundo, y poder reconciliar a todos los que crean en El, con Dios Su Padre. Cristo es el postrer Adán y el único camino verdad y vida para poder regresar al propósito eterno de Dios, pero la lucha de todo ser humano será contra la vanidad de este mundo y como dice aquí el salmista contra el corazón cubierto de grasa, que significa un corazón mundano, carnal o sea no habita el Espíritu Santo en él. Esa es la lucha de todo aquel que un día aborrezca el pecado de este mundo y su rebelión a Dios y decida venir con humildad y con mansedumbre delante de la cruz de Jesús, para confesar todos sus pecados y permitirle a El que sea Rey y Señor de su vida (Romanos 10:8-13). Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios para que El los exalte a Su debido tiempo, echemos toda nuestra ansiedad sobre El, porque Él tiene cuidado de nosotros, vestíos de humildad porque Dios resiste a los soberbios, pero derrama Su gracia sobre todos los humildes. Solo así vamos a cambiar el mundo e impactar las vidas de toda la humanidad (1 Pedro 5:5-7). Aleluya.

 The proud have forged a lie against me, But I will keep Your precepts with my whole heart. Their heart is as fat as grease, But I delight in Your law.

Psalms 119:69-70 (NKJV)

World Changer: In these verses, it makes it clear to us that the arrogant people will always be against the truth and humility that we can only find in Christ, and therefore it will be our responsibility to prevail in God’s purpose and allow His Word to become life and testimony in us, those of us who have born again in the faith of Christ. The world has always wanted to walk doing its own will and without counting on God and we see it since Adam and the bad decision he made, of eating the fruit that God had forbidden him and of which he had been warned, that it would bring him death. However, he ate and his transgression separated all mankind from the eternal purpose for which God had created it. That it is why Jesus had to come to earth, the Son of God to give His life for the sins of the world and be able to reconcile everyone who believes in Him, with God His Father. Christ is the last Adam and the only way of truth and life to be able to return to the eternal purpose of God, but the struggle of every human being will be against the vanity of this world and as the psalmist says here against the fat-covered heart, which means a mundane, carnal heart that does not inhabit the Holy Spirit in him. That is the fight of all those that one day will hate the sin of this world and its rebellion towards God and decides to come with humbleness and meekness before the cross of Jesus, to confess all of their sins and allow Him to be King and Lord of their lives (Romans 10:8-13). Humble yourselves therefore under the mighty hand of God so that He will exalt you in His due time, let us cast all our anxiety on Him, because He takes care of us, put on humility because God resists the proud, but pours out His grace on all the humble. Only then will we change the world and impact the lives of all mankind (1 Peter 5: 5-7). Hallelujah.