3 de Enero Devocional/ Devotional

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Acuérdate de  la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. Este es mi consuelo en la aflicción: Que tu palabra me ha vivificado.

Salmos 119:49-50 (LBLA)

Cambiador del Mundo: El Apóstol Pablo dijo a los Corintios que, por la gracia de Dios, él era lo que era y la gracia no había sido en vano con él, puesto que él había trabajado mucho más que todos; pero no él sino la gracia de Dios en él (1 Corintios 15:10). Debemos de proponernos en nuestro corazón el reconocer al igual que el Apóstol Pablo, que somos lo que somos en Cristo por Su gracia y ella no ha sido en vano para nosotros, porque si estamos perseverando en el Señor y en Su Palabra, no es por nosotros sino por la gracia de Dios que Él ha derramado en nuestros corazones. Por esa misma gracia es que podemos acordarnos y meditar en la Palabra que Dios nos ha dado como hijos amados y también por dicha gracia, es que podemos esperar los tiempos del Señor para ver cumplidas todas Sus promesas en nosotros. Aprender que la Biblia es nuestro consuelo en la aflicción, y que por esta Palabra nosotros podemos caminar en medio de las pruebas, nos debe madurar hasta alcanzar la fe que Dios requiere en todo aquel que sea un verdadero siervo del Señor (Hebreos 11:6). También hemos aprendido en las Escrituras que la fe viene por el oír, el oír por la Palabra de Dios, por lo tanto, la fe es un regalo que Dios le da a los que se entregan a Él, y en la Biblia se nos enseña en el libro a los Hebreos, que es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Así que muchas veces caminaremos en lo que no vemos ni entendemos, pero como le hemos creído a Dios, iremos confiados que Él se glorificará en gran manera en todas las cosas que Él nos mande a hacer, aunque de momento no entendamos y parezcan sin sentido. Él lo hará si tan solo podemos creer y esperar en el Señor. (Romanos 10:17, Hebreos 11:1-2). Aleluya.

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Remember the word to Your servant, Upon which You have caused me to hope. This is my comfort in my affliction, For Your word has given me life.

Psalms 119:49-50 (NKJV)

World Changer: Apostle Paul said to the Corinthians that by the grace of God, he was what he was and grace had not been in vain with him since he had worked much more than all; but not him but the grace of God in him (1 Corinthians 15:10).
We must propose in our hearts to recognize, like the Apostle Paul, that we are what we are in Christ by His grace and it has not been in vain for us, because if we are persevering in the Lord and in His Word, it is not because of us but by the grace of God that He has poured into our hearts.
By that same grace, it is that we can remember and meditate in the Word that God has given us as beloved children and also by such grace it is that we can wait on the time of the Lord so that we can see fulfilled all His promises in us.
To learn that the Bible is our consolation in affliction and that by this Word we can walk in the midst of trials, we must mature until we reach the faith that God requires in everyone who is a true servant of the Lord (Hebrews 11: 6).
We have also learned in Scripture that faith comes by hearing, hearing by the Word of God, therefore faith is a gift that God gives to those who surrender to Him, and in the Bible, we are taught in the book to the Hebrews, which is the certainty of what is expected and the conviction of what is not seen.
So many times we will walk in what we do not see or understand, but as we have believed God, we will be confident that He will be greatly glorified in all the things He commands us to do, even if we do not understand and seem pointless for the moment. He will do it if we can only believe and wait on the Lord. (Romans 10:17, Hebrews 11: 1-2). Hallelujah.