6 de Noviembre Devocional/ Devotional

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Oh Israel, confía en el Señor; El es tu ayuda y tu escudo. Oh casa de Aarón, confiad en el Señor; El es vuestra ayuda y vuestro escudo.

Salmos 115:9-10 (LBLA)

Cambiador del Mundo: Confiar en el Señor y acrecentar nuestra fe en Su Nombre, es el regalo que Jesús prometió aun a Sus discípulos y a todo aquel que rinda su corazón a El (Lucas 17:5, Romanos 1:17). A lo largo de todo el evangelio, podemos leer muchas situaciones en las que los enfermos venían a Jesús y pedían algún milagro y Jesús les proclamaba que se hiciera conforme a su fe.  Así también nosotros y por cuanto el Señor es el mismo de ayer, hoy y siempre, debemos confiar en que El es nuestro ayudador y nuestro escudo y que El cuida de Sus ovejas porque es el buen Pastor y nunca las abandona sin importar el peligro que pueda estar pasando.
Cuando leemos el evangelio de Juan, muchas cosas trató de explicarle Jesús a Nicodemo, pero este hombre no las entendió, porque solamente era un fariseo o sea un religioso que no había nacido de nuevo del agua y del Espíritu, y por lo tanto todo lo que el Señor le hablaba, quería razonarlo y argumentarlo. Pero Jesús le dijo: de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios.
Nicodemo le respondió: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Y Jesús le respondió: de cierto, de cierto te digo que el que no naciere del agua y del Espíritu no puede entrar al Reino de Dios. Notemos con cuidado que en la primera respuesta Jesús le dijo a este fariseo, que si no nacía de nuevo no iba a poder ver el Reino de Dios. Y en la segunda respuesta le dijo que si no nacía del agua y del Espíritu, no podría entrar en el Reino de Dios.
Por lo tanto nosotros asegurémonos de ser cristianos nacidos de nuevo, del agua y del Espíritu, para que podamos ver claramente el Reino de Dios y que al final de nuestra vida, también podamos entrar para vivir eternamente en las mansiones celestiales, que Dios ha preparado para los que le aman y vivieron conforme a Su voluntad (Juan 14:2). Aleluya.

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O Israel, trust in the Lord; He is their help and their shield. O house of Aaron, trust in the Lord; He is their help and their shield.

Psalms 115:9-10 (NKJV)

World Changer: Trusting in the Lord and increasing our faith in His Name is the gift that Jesus promised even to His disciples and to everyone who surrenders his heart to Him (Luke 17: 5, Romans 1:17). Throughout the gospel, we can read many situations in which the sick came to Jesus and asked for a miracle and Jesus proclaimed them to be done according to their faith. So also we and because the Lord is the same as yesterday, today and forever, we must trust that He is our helper and our shield and that He takes care of His sheep because he is the good Shepherd and never abandons them regardless of the danger that It may be happening. When we read the Gospel of John, many things Jesus tried to explain to Nicodemus, but this man did not understand them, because he was only a Pharisee or a religious who was not born again of the water and the Spirit, and therefore everything that the Lord spoke to him, he wanted to reason and argue. But Jesus said to him: verily, verily, I say to you, he who is not born again cannot see the Kingdom of God. Nicodemus replied: How can a man be born when he is old? Can he enter his mother’s womb a second time and be born? And Jesus answered him: verily, verily, I say to you, he who is not born of water and the Spirit cannot enter the Kingdom of God. Note carefully that in the first response Jesus told this Pharisee that if he was not born again he would not be able to see the Kingdom of God. And in the second answer he told him that if he was not born of the water and the Spirit, he could not enter the Kingdom of God. Therefore we make sure we are born again Christians, of the water and of the Spirit, so that we can clearly see the Kingdom of God and that at the end of our life, we can also enter to live eternally in the heavenly mansions, which God has prepared for those who love him and lived according to His will (John 14: 2). Hallelujah.

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