23 de Octubre Devocional/ Devotional

20191023_065200_0000.png

¡Aleluya! Cuán bienaventurado es el hombre que teme al Señor, que mucho se deleita en sus mandamientos. Poderosa en la tierra será su descendencia; la generación de los rectos será bendita. Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.

Salmos 112:1-3 (NKJV)

Cambiador del Mundo: Bienaventurado el hombre que ha decidido rendir su vida a Dios y que permite que la Palabra del Altísimo sea la que gobierne su corazón, porque las promesas de Dios le alcanzarán y él se deleitará en gran manera por el gran amor con que Dios lo guarda y lo cuida. Nosotros los que somos hijos de Dios, nacidos del agua y del Espíritu, sabemos que nuestra descendencia heredará también las promesas que están escritas para todos aquellos que tienen un temor reverente a Dios y que escuchan atentamente Su voz y le claman que el Espíritu Santo los dirija a cada paso de su vida diaria. Cuando se cae el velo de nuestros ojos y podemos darnos cuenta que seguir a Cristo no es una religión sino una decisión de querer tener una relación personal con El, entonces ya Su Palabra la Santa Biblia, deja de ser para nosotros simplemente letra y se convierte en la voz y la voluntad que el Señor quiere que pongamos por obra en nuestra vida. Aquí es cuando empieza verdaderamente una vida de intimidad con nuestro Creador, porque en ese momento hablamos con El por medio de la oración y escuchamos Su voz por medio de nuestra lectura de Su Palabra la Santa Biblia. Por último los bienes y las riquezas son el fruto de buscar primeramente el Reino de Dios y Su Justicia, poniendo en primer lugar al Señor en nuestro corazón y creyendo firmemente que El abre los cielos siempre a todos aquellos que esperan en Su Nombre y por lo tanto ya no tienen que vivir afanados ni mucho menos preocupados, porque un cristiano verdadero sabe que tiene un Padre en los cielos y a Su Hijo Jesucristo dispuestos siempre a llevar en Sus brazos a aquellos que le clamen y le entreguen sus vidas para siempre, (Mateo 6:33, Mateo 11:28-30, Romanos capítulos 8 y 10 ). Aleluya.

20191023_065338_0000

Praise the Lord! Blessed is the man who fears the Lord, Who delights greatly in His commandments. His descendants will be mighty on earth; The generation of the upright will be blessed.Wealth and riches will be in his house, And his righteousness endures forever.

Psalms 112:1-3 (NKJV) 

World Changer: Blessed is the man that has decided to surrender his life to God and allows the Word of the Most High may rule his heart because God’s promises will reach him and he will delight in a great way for the great love with which God guards him and takes care of him.
We the ones that are God’s children, born from the water and the Spirit, know that our descendants will also inherit the promises that are written for all those that have a reverent fear to God and listen very attentive to His voice and they cry out that the Holy Spirit may lead them on each step of their daily life.
When the veil drops off from our eyes and we can realize that to follow Christ is not a religion but a decision of wanting to have a personal relationship with Him, then His Word the Holy Bible, ceases to be simply a letter for us and becomes the voice and the will that the Lord wants us to put into action in our lives. This is when a life of intimacy with our Creator truly begins because at that moment we speak with Him through prayer and hear His voice through our reading of His Word the Holy Bible.
Finally, goods and wealth are the fruit of seeking first the Kingdom of God and His Justice, putting the Lord first in our hearts and firmly believing that He always opens the heavens to all those who wait in His Name and therefore so much they no longer have to live in a hurry, much less worried, because a true Christian knows that he has a Father in heaven and His Son Jesus Christ always willing to carry in His arms those who cry out and give their lives forever, (Matthew 6:33, Matthew 11: 28-30, Romans chapters 8 and 10). Hallelujah.