20 de Noviembre Devocinal/ Devotional

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Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.

1 Juan 3:21-23 (RVR1960) 

Cambiador del Mundo: Cuando Cristo vive en nosotros, tenemos el fruto de la verdad y del amor eterno de Él viviendo en nuestras vidas. En muchas partes de los Evangelios Jesús siempre habló mostrando Su amor, paciencia y bondad sobre pobres, ricos, cultos o incultos, judíos y no judíos. Todos recibieron Su consejo de amor y Palabra de vida que les diese esperanza para el arrepentimiento y vida eterna. Pero la ceguera espiritual y el corazón endurecido del todos los que oyeron, les impidió entender y valorar a Cristo y cerraron su entendimiento de tal manera que al final pidieron que lo crucificaran.

Un grupo de doce personas, fueron sus apóstoles y discípulos y algunos otros fuera de estos que vinieron a arriesgar la vida, aunque luego también lo abandonaron (Juan 6:66-68). Lo que Dios nos demanda en Su Palabra la Santa Biblia, es que tengamos un corazón que ame a los demás y que nos permita derramar nuestra vida por el Evangelio, predicando la verdad y haciendo discípulos que sean bautizados en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mateo 28:19-20). La única forma de que nuestro corazón no nos reprenda, es cuando estamos confiados que hemos muerto a nuestro Yo egoísta, y hemos nacido de nuevo en Cristo y El viviendo en nosotros y por nosotros y sirviendo a todos por causa de Su Nombre y dando testimonio fiel de Su amor en forma desinteresada o sea sin querer recibir beneficios por hacer la voluntad de Dios.

Cuando estamos caminando por medio de Su Espíritu Santo, es este mismo Espíritu el que hace y transforma en nosotros nuestra naturaleza, en una vida nueva que agrada al Padre pues solo así podremos tener confianza en Dios, y cualquier cosa que pidiésemos conforme a Su voluntad, la recibiremos en Su tiempo y no en el nuestro, porque es el Espíritu mismo en nosotros, el que guarda y obedece la Palabra y nos permite hacer las cosas que son agradables a Dios. Es un mandamiento que Dios nos da, el creer en el Nombre de Su Hijo Jesucristo y es el amor de Él en nosotros el que nos va a permitir amar a todos (nuestro prójimo) como El Señor nos lo ha amado. Un amor ágape incondicional que exalte y le de lugar al testimonio y a la fragancia de Cristo viviendo en nosotros. Así que, pidámosle hoy a Dios, que Su corazón tierno y Su Espíritu Santo, tomen para siempre control de nosotros hasta el día que dejemos este cuerpo en esta tierra y nos presentemos en los cielos delante de Su presencia. Aleluya.

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Beloved, if our heart condemn us not, then have we confidence toward God. And whatsoever we ask, we receive of him, because we keep his commandments, and do those things that are pleasing in his sight. And this is his commandment, That we should believe on the name of his Son Jesus Christ, and love one another, as he gave us commandment.

1 John 3:21-23 (KJV)

World Changer: When Christ lives in us, we have the fruit of the truth and His eternal love living in our lives. In many places of Gospels, Jesus always spoke showing His love, patience and kindness with rich people, cult people or uncultured people, Jews and non-Jews. Everybody received His advice of love and Word of life that would give them hope for repentance and eternal life. But the spiritual blindness and the hardened heart of everyone that listened stop them from understanding and giving value to Christ and they closed their understanding in such a way that at the end they asked to crucify Him. A group of twelve people, they were His apostles and disciples and some others that came to risk their lives,but then they also left him (John 6: 66-68). What God demands us in His Word the Holy Bible is that we have a heart that loves everybody else and allow us to pour our lives because of the Gospel, preaching the truth and making disciples that may be baptized in the Name of the Father, the Son and the Holy Spirit (Matthew 28:19-20).

The only way that our hearts do not rebuke us, it is when we are confident that we have died to our egoistic self, and we have been born again in Christ and He is living in us and for us and serving all for the sake of His Name and giving faithful testimony of His love in a disinterested way that is, without wanting to receive benefits for doing the will of God. When we are walking through His Holy Spirit, it is the same Spirit that makes and transform in us our nature in a new life that pleases the Father because only this way we can have confidence in God and anything that we ask according to His will, we will receive it in His time and not in our time, because it is the same Spirit in us that keeps and obeys the Word and allows us to do things that please God. It is a commandment of God that He gives us, to believe in the Name of His Son Jesuschrist and it is the love of Him in us that will allow us to love everybody (our neighbor) just as the Lord has loved us.

An agape love unconditional that exalts and gives place to the testimony and the fragrance of Christ living in us. So, let us ask God today, that His tender heart and His Holy Spirit, take forever control of us until the day we leave this body on this earth and present ourselves in the heavens before His presence. Hallelujah.