11 de Noviembre Devocional/ Devotional

 

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Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

1 Juan 3:2-3 (RVR1960)

Cambiador del Mundo: Ser hijos de Dios, es el mayor regalo que por gracia recibimos de Nuestro Señor Jesucristo, sabiendo que todos los que somos guiados por el Espíritu de Dios, nos hace hijos de Él. Pues no hemos recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hemos recibido el espíritu de adopción por medio del cual clamamos Abba Padre y es el mismo Espíritu Santo, el que nos da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos, y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados (Romanos 8:14- 17).

Dios nos ha prometido a los cristianos, a través de Jesús, moradas eternas en los cielos, donde viviremos con El (Juan 14:1-3), y Jesús mismo habló de que regresaría a los cielos a prepararlas para después, regresar a la tierra y tomar a Su Iglesia para que donde Él esté todos los que formamos el Cuerpo de Cristo estemos con Él. Cuando nosotros creemos en Jesús y tenemos esperanza en Su obra redentora, eso nos santifica y nos limpia de todo pecado, pues en Cristo somos nuevas criaturas dejando atrás todo nuestro pasado y adoptando una vida limpia y pura, sin mancha, no basado en nuestras capacidades humanas, sino en la propia naturaleza divina de Jesús, que vive en nosotros a través de Su Espíritu Santo y nos lleva a vencer la tentación y permanecer guardados por Su gracia, con un corazón puro que pueda ser ejemplo y modelo para todos los que también creen en el Hijo de Dios.

Cristo ha tomado un pueblo para regresarlo a los cielos, y sentarlo a la diestra de Su Padre, basándose en Su amor, gracia y misericordia, y todos los cristianos que han nacido de nuevo, tienen esta promesa, de manera que de aquí en adelante, los que hemos sido llamados, también hemos sido apartados para vivir separados de las costumbres de este mundo y de la gente que le ha dado la espalda a Dios, pues si estamos en Cristo, todas las cosas son hechas nuevas y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Jesús. (2 Corintios 5:16-17), (Efesios 2:1-7). Aleluya.

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Beloved, now are we the sons of God, and it doth not yet appear what we shall be: but we know that, when he shall appear, we shall be like him; for we shall see him as he is. And every man that hath this hope in him purifieth himself, even as he is pure.

1 John 3:2-3 (KJV)

World Changer: BE children of God is the major gift that by grace we receive from Our Lord Jesuschrist, knowing that everybody that we are guided by the Spirit of God, makes us His children. Because we have not received the spirit of slavery to be again in fear but we have received the spirit of adoption through which we cry out Abba Father and it is the same Holy Spirit that gives us testimony to our spirit, that we are children of God.
And if we are children, we are also coheirs with Christ, if we suffer along with Him, so that with Him we may be glorified (Romans 8:14-17).

God has promised us christians, through Jesus, eternal homes in heaven where we will live with Him (John 14:1-3), and Jesus Himself spoke that He would go back to heaven to prepare them so that afterwards, come back to earth and take His Church so that wherever He is everybody that form the Body of Christ are with Him. When we believe in Jesus and we have hope in His redemptive work, that sanctifies us and cleanses us of all sin, because in Christ we are new creatures leaving behind all our past and adopting a pure and clean life without stain, not based on our human capacities, but on the divine nature of Jesus, who lives in us through His Holy Spirit and leads us to overcome temptation and remain saved by His grace, with a pure heart that can be an example and model for all who also believe in the Son of God.

Christ has taken His people to return it to the heavens, and to place it at the right hand of His Father, based on His love, grace and mercy, and all the Christians who have been born again, have this promise, so that from now on, those who we have been called we have also been set apart to live apart from the customs of this world and the people who have turned their backs on God, because if we are in Christ, all things are made new and all this comes from God, who reconciled us to Himself through Jesus. (2 Corinthians 5: 16-17), (Ephesians 2: 1-7). Hallelujah.