10 de Noviembre Devocional/ Devotional

Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.

1 Juan‬ ‭3:1‬ ‭RVR1960‬‬

Cambiador del Mundo: Es una gran bendición poder ser ahora considerados por Dios, sus hijos. Basta recordar de qué vida Él nos tomó y nos ha sacado de esa oscuridad y tinieblas de pecado por su amor gracia y misericordia, (Efesios 1:5, 11)  (Romanos 8:29), habiendo perdonado todo nuestro pasado y dándonos en Cristo Jesús Su Hijo amado, una vida nueva llena de santidad y esperanza, para que ahora en Cristo Jesús seamos nuevas criaturas y tengamos esperanza de gloria (Colosenses 1:26-27).

Cuando un cristiano decide correr esta carrera rindiendo su vida plenamente a Dios, es obvio que el mundo no lo reconocerá, pues con toda seguridad antes de Cristo le servíamos fielmente a la tinieblas con nuestra rebelión y pecado y estábamos destinados a una muerte eterna en el lago de fuego, preparado para todo aquel que rechace la cruz donde Jesús dio su vida y con Su sangre derramada, pagó el precio de la salvación y perdón de todo aquel que viene a Él y se arrepiente, confiesa su pecado y lo recibe como su Señor y Salvador.

El mundo tampoco conoció a Jesús pues lo rechazaron, se burlaron y lo Crucificaron, aunque todo esto estaba previsto que aconteciera , en verdad que el corazón endurecido de toda la humanidad lo aborreció.  Ahora dos mil años después, nos toca decidir a todos nosotros que vamos a hacer con esta Salvación tan grande y con todas la promesas de amor, de gozo, de paz, de bondad, de fe, que Dios ofrece a todos los que le aman, (Gálatas 5:22). Sabiendo además que los que somos de Cristo, hemos tenido que crucificar la carne (el Yo) y con sus pasiones y deseos contaminados por este mundo y el príncipe que lo dirige (Gálatas 5:23), ( Juan 12:31), (Efesios 2:2).

Así que hoy es el día para poder tomar la Decisión de que el amor de Cristo, tome control de toda nuestra vida y que nosotros podamos descansar en que Él peleará nuestras batallas y por lo tanto, tenemos asegurada la Vitoria pues Cristo ha vencido al mundo (1 Juan 5:4), ( Juan 16:33). Aleluya.

Behold, what manner of love the Father hath bestowed upon us, that we should be called the sons of God: therefore the world knoweth us not, because it knew him not.

1 John 3: 1 (KJV)

World Changer: It is a great blessing to be now considered His children by God. It is enough to remember what life He took us and has taken us out of that darkness and darkness of sin for his love, grace and mercy, (Ephesians 1: 5, 11) (Romans 8:29), having forgiven all our past and giving us in Christ Jesus His beloved Son, a new life full of holiness and hope, so that now in Christ Jesus we may be new creatures and have hope of glory (Colossians 1: 26-27).

When a christian decides to run this career surrending his or her life fully to God, it is obvious that the world will not recognize him or her, we faithfully served the darkness with our rebellion and sin and were destined for an eternal death in the lake of fire, prepared for all who reject the cross where Jesus gave His life and with His blood shed, paid the price of salvation and forgiveness of everyone who comes to Him and repents, confesses their sin and receives Him as their Lord and Savior. The world also did not know Jesus because they rejected Him, they mocked Him and they crucified Him, although all this was foreseen to happen, the truth is that the hardened heart of all mankind hated Him.

Now two thousand years later, it is up to all of us to decide what we are going to do with this great Salvation and with all the promises of love, joy, peace, kindness, faith, that God offers to all those who love Him (Galatians 5:22) Knowing also that we who are Christ’s, we have had to crucify the flesh (the Self) and with its passions and desires contaminated by this world and the prince who directs it (Galatians 5:23), (John 12:31), (Ephesians 2: 2).

So today is the day to be able to take the decision that the love of Christ may take control of our whole lives and that we can rest in that the He will fight our battles and therefore, we have secured the victory because Christ has overcome the world (1 John 5:4), (John 16:33). Hallelujah.